martes, 17 de abril de 2018

Jactándome de lo injactable

Cuando Alejandra Barrales y Ricardo Anaya transmitieron un programa especial desde el "Ex Convento de San Hipólito", por cosas de la vida el Anaya estaba justo afuera de la oficina donde trabajo. Volteó a verme, yo con mi paliacate en la cabeza, imaginen, y sonrió comedidamente esperando tener que atenderme porque, supongo, habrá creído que se trataba de un "Anaya Fan" que se acercaba a rendirle pleistecías. Siendo como soy, el lector pensará que me desquité y lo agredí verbalmente o algo así, de hecho respondí con mi sonrisa burlona, esa que cae bien gorda, clavé la mirada en su huidiza mirada detrás de sus horrendas antiparras (anteojos) y saludé barriendo con los ojos. Me metí a mi lugar de trabajo y encendí la música en la compu. The Who, claro -ironía para variar, la canción "Won´t get fooled again", que es de protesta-.

Lo anterior fue cuando andaban armando su "De frente al futuro" y querían quedar bien con todo el mundo. En esos días había un promocional del wey este, Anaya, en el que "muy indignado" citaba las palabras de Edgar Allan poe: "Nunca más!" y cada vez que eso pasaba por la tele yo decía: "Chinga tu madre!". Nada tan insultante para el pueblo como asumir que es lo suficientemente ignorante como para no conocer la novela de "El Cuervo". Eso sí me caga y de hecho eso sí me zurró del tipejo ese. La cosa es que volví a mirar a mi compañero de oficina y le dije: "Ahí está tu cuate el fusil de Allan Poe", Anaya miró hacia dentro y me fulminó con la mirada, yo solté la carcajada. Jamás en mi vida había tenido semejante oportunidad de ningunear a un político como en esa ocasión, misma que sigo disfrutando y que estoy seguro le sigue incomodando al idiota ese.

Pero ni Anaya ni su sirvienta de lujo, Alejandra Barrales, son el centro de la problemática en que estamos hoy los mexicanos, lo serán si llegan a ganar, eso sí. Para ser honestos creo que México está en un periodo de "Meltdown" (fusión nuclear) en todo sentido. No hay fluidez de economía porque hay delincuencia y hay delincuencia porque no hay trabajo y no hay trabajo porque no hay fluidez de economía. Profundizando: no hay empleos bien pagados porque la gente no tiene experiencia, edad, capacidad académica, apariencia decente ni habla inglés mejor que el TOEFL y no hay gente capaz porque el 89% de los mexicanos no tienen oportunidad de pasar del bachillerato ya que sus familias no tienen dinero para costear estudios universitarios porque no hay empleos, a lo que se aúna otro problema, los Millenials que piensan que lo saben todo y no saben ni usar los cubiertos en la mesa, siempre pegados a sus computadoras, tabletas y/o celulares, pensando que el internet es la vida misma. En México no hay recursos para el pueblo ni oportunidades de apoyarlo como benefactores de crecimiento financiero y tampoco hay impulso al arte o a la cultura ya que los gobiernos nos han saqueado tanto que hasta han dado lugar a personas ignorantes. El Alcalde de Salvatierra escribe todo con letras mayúsculas y hasta libros publicados tiene. Esa es la cultura de México.

Pero estamos en el inicio de una guerra que amenaza estallar con todos los peores pronósticos. Por un lado a un Andrés Manuel López Obrador que, si bien cree defender algo justo, también ha permitido que a su alrededor crezca la mala hierba y mucha de su gente sea de la misma calaña que la basura que él dice combatir. En seguida vienen Anaya y sus cirqueros, Barrales diciendo incoherencias de las muchas cosas que ella logró combatiendo la discriminación, defendiendo a las mujeres y apoyando el matrimonio igualitario. Eso sí, jamás habló de educación, crecimiento económico, infraestructura urbana ni seguridad pública y Anaya terco golpeando al PRI y al Peje y hasta contratando a una boxeadora -que difícilmente habrá leído un libro- para defenderlo (eso sí es una vergüenza) pero sin darse cuenta que ya es capital de las mofas que suelen hacer sensaciones en redes sociales. El Movimiento Ciudadano mismo hace mofa de su estúpido Gingle del mocoso cantando "Movimiento Naranja" (ya me tenía hasta la madre) y ellos mismos hasta retiraron dicho promocional. Evidencias de que el ejercito de Anaya no es tan sólido como él presume. Anaya, por cierto, habla de mucha educación, de mucha preparación, de mucho mundo y de hablar más idiomas que un perico y no se da cuenta que está discriminando a la gente mayor que aún puede trabajar, a los que no pudieron terminar una carrera y a quienes no pudieron aprender a hablar inglés, o sea, se vende como un próspero rico para gobernar a un pueblo que su partido terminó de joder.

Meade?, ese sí Pobre Diablo, la verdad. A juicio personal creo que en cierto modo es el menos nefasto de todos pero se cobijó de la peor manera para su carrera política. Es un tipo gentil y evidentemente preparado (y educado!!) pero en la política se necesita hígado de acero y mucho cinismo (como es Anaya, por ejemplo) y el señor Meade definitivamente es "El buena onda" de la clase. Tibio, demasiado reflexivo y hasta desesperante pero algo sí diré a su favor, el único de todos que ha demostrado clase. Nada qué ver con Gerardo Sánchez y sus huestes de arrastrados, hablando de políticos de Salvatexas y del común denominador del PRI.

PRD?????, Por Dios, es en serio???. Un partido que surgió de la cuna de la "Liga comunista 23 de septiembre" y que ahora se maneja con la peor demagogia y fracaso políticos no puede darme más que lástima. Sus alianzas contranatura con Acción Nacional sólo pueden inspirar Asco. En su momento yo mismo llegué a compartir algunas de sus ideas pero siendo el partido de izquierda se alía con el sinarquismo del PAN para ganarle al PRI, vaya, esa es una manera de saberse inferiores y el PRD hace mucho que no es inferior sino lo que le sigue. De milagro existe. Ah no, es gracias al PAN, cierto, perdón.

Reflexión: La presente guerra electorera no es algo que debamos culpar a ninguno de ellos, de hecho hasta los admiro por haberle ganado el pastel a ratas peores. La culpa de que tengamos tan mediocre carrera presidencial y electorera es gracias a usted, a mí, a su vecino, a su amante, a su lo que sea. Es gracias a nuestra apatía, a nuestra flojera, a nuestra forma aprovechada de ser, a que nos gusta el dinero sin trabajar por el mismo, a que nos espantan los retos, a que nuestra soberbia es mayor que nuestro sentido común. Todo esto se debe a que nos negamos a tener empatía por nuestros vecinos, paisanos y compatriotas; a que descargamos cosas de internet en lugar de pagarlas, a que le robamos la señal al vecino, a que regateamos al comerciante, a que robamos libros o también los descargamos por internet, a que todo lo queremos gratis, a que queremos que nuestro puesto de dulces venda millones desde el primer día, a que preferimos irnos a que nos humillen a Estados unidos en lugar de levantar México. No señores, esos que suspiran por Los Pinos no son gente ratera, son gente que perfeccionó el arte de aprovecharse de los demás y hasta deberíamos aplaudirles que en este momento están comiendo mejor que usted y que yo y cuyos hijos o nietos o ambas cosas ya tienen asegurado su futuro y a nuestros hijos que Dios les ayude, Gracias a Usted y a Mí.

Ese es el punto, puedo jactarme de no estar metido en la grilla pero ese es precisamente el problema, por desentenderme tendré el gobierno que merezco. Así que, estoy jactándome de lo injactable.

Es cuanto

Messy Blues

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