viernes, 17 de junio de 2016

Cosas de "mayestros" y magisterios pirata.

Esos magisteriales tan coherentes

A veces me toca estar al frente de la cafetería, pareciera una especie de regreso triunfal por encima de algunas deudas morales del pasado conmigo; y no siempre es muy agradable la gente que llega. aunque sí es mayoría esa gente agradable. Bueno, el asunto es que no hace mucho llegó un grupito de maestros que derivaban de una marcha o plantón o lo que sea de la CNTE. Bien vestidos (bueno, mas bien ropa de calidad, mal usada pero de calidad) y pidiendo un servicio que, perdonando lo elitista que pueda sonar, es mas bien caro o al menos no parece estar al alcance de alguien que exigiera un derecho constitucional y su economía dependiera de eso y, como ribete, con un considerable delirio de grandeza en sus actitudes.

Ellos llegaron justo cuando un compañero abría la cortina y, digamos, persinaron el consumo ya que después de ellos comenzó a entrar más gente y todo parecía ir viento en popa hasta que una maestra comenzó a inconformarse con el servicio. En calidad de encargado la docente me indicó que su servicio estaba tardando demasiado y que algunas mesas de alrededor a ellos ya habían sido atendidas y que ellos habían llegado mucho antes. Definitivamente le asistía la razón a la tipa y fui a cocina a pelearme con el personal. La cosa es que mientras se resolvía algo la maestra alegaba que quería hablar con el dueño y quejarse formalmente de hecho ante Profeco por el pésimo servicio que se le estaba brindando. Al final fue la master cocinera la que con mucha labia hasta le invitó un atolito de los que venden los ambulantes acá afuera y le calmó la PH (...nche histeria).

Definitivamente la maestra esa tenía, digamos, razón. La mesera que había atendido a los otros se había puesto exigente con su servicio haciendo que en cocina relegaran la atención al grupito de maestros. Pero definitivamente la actitud de la quejosa fue peor que la de una marchanta de plaza. Vociferaba, amenazaba y hablaba en tono autoritario (pa mis pinches pulgas). Afortunadamente pudo más mi parte diplomática y la cosa terminó en una disculpa.

Pero algo me dejó pensando muchísimo.

Las marchas y plantones de la CNTE han generado pérdidas económicas considerables (y no lo digo porque los demás lo digan, lo digo porque me consta), hacen que la gente llegue tarde a trabajar (y con ello hacen que las empresas se demoren en sus bitácoras), provocan una contaminación terrible y solo consiguen, aparte de hacer el ridículo y hacerse odiar, generar malestar en la población. Aparte de que ni siquiera tienen razón para hacer las dichosas marchas y/o plantones.

La maestrilla que se puso toda loca habló de querer quejarse con una máxima autoridad en este negocio, habló de derechos y hablo de causas legales a su favor. Repito, igual tenía razón. El problema es que ellos como grupo parecen no ir de acuerdo con tales principios ya que la razón objetiva que persigue la CNTE no es la de pretendidos abusos hacia los derechos del magisterio, como quieren hacer creer, sino de no enfrentarse a la evaluación profesional y de esa manera quedar en evidencia hasta qué punto muchos de estos "maestros" caen en el delito de "usurpación de funciones" o simplemente no están del todo preparados.

Nunca había defendido una postura política o de gobierno de esta manera pero definitivamente se requieren de dos dedos de frente para entender el contexto de la Reforma Educativa y entender también que en México hace falta ir hacia la excelencia profesional. Basta con ver a estos granujas y su pésimo mal gusto hasta para comer para darse cuenta que, al menos en mayoría, se trata de vividores y oportunistas.

Así las cosas, lo chistoso es que hay quienes los defienden.

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