lunes, 14 de marzo de 2016

Esas misiones en la vida

Revisando las cosas que he publicado noto que me he desenvuelto, tal vez con justa razón, bastante ácido en buena parte de los casos. Eso probablemente haga cierta justicia a algunos pero no es positivo. Se podrán hacer kilómetros de escritura sin resolver nada de lo que se exponga, al contrario, por lo regular los que reaccionan son contrarios y eso desata guerras con costos innecesarios. Esa no es mi misión en la vida.

Lo que hago bien es tocar la guitarra y dibujar, lo que haga extra está sujeto a lo subjetivo y hasta falto de experiencia y, cierto, me gusta escribir pero eso no es garantía de que sea del todo bueno en ello. Por otro lado no soy buen activista de izquierda en un país en el que la izquierda no se pone de acuerdo en lo que persigue y sus mejores apuestas son el inconformismo enfermizo y hasta el anarquismo que se vale de todo, hasta de la mentira. Mi forma de pensar es mas democrática y bastante mas elegante que eso.

Ahora bien. Musicalmente hablando no he progresado como yo quisiera precisamente por estar todo difuso en cosas con las que ni siquiera puedo resolver algo y solo me han servido para poder calcular quién realmente es mi amigo y quién es solo por postura, en estos asuntos de la grilla, claro. Como músico me he enfrentado a muchas clases de descalificaciones como también he recibido muchos elogios pero no hay nada mas rudo que la autocrítica y en ese sentido soy bastante crudo y hasta cruel, es decir, soy mi peor crítico y en este momento intento subir un escaño como músico (el calificativo de "Artista" no me gusta) y esa es mi misión, ser un músico y también es mi misión ser dibujante. Tengo que hacerlo, no aceptable sino bien y creo que he tonteado mucho mirando la paja en el ojo ajeno.

Es cierto que muchas veces las personas tenemos que resolver esos lastres que traemos en la vida y que no nos dejan ser ni estar. Muchas veces tenemos que regresar a derribar esos molinos de viento y comenzar de nuevo y bien sin esos estorbos que nos hacen juzgar a otros, destruirlos o en el menos peor de los casos alejarlos de nuestras vidas, asunto que puede ser el peor de los casos porque muchas veces atacamos a gente que vale la pena.

Hace 20 años yo tuve un agravio con unos colegas musicales a los que les escribí una dolosa carta. Podría decir que ellos comenzaron la guerra pegando en las rodillas pero eso no es maduro. Tal vez tenía yo una quijotezca manera de ver la amistad y me sentí dolido y procedí a ser mas bajo aún incluso desprestigiando, y feo, al baterista (que salió de mi grupo para irse con ellos). A partir de ese momento comenzó a salir un monstruo pleno de egos y mezquindades que dejaron un rastro de escombros por 20 años. Pero tampoco me siento del todo culpable, mi reacción fue defensiva porque, si bien yo "me quemé" atacando de frente, y feo, ellos siempre lo hicieron veladamente, lo cual me devuelve mucha tranquilidad. Pero, no es la catársis de echarlo fuera, mas bien descubrir que un par de décadas tuvieron que acontecer para darme cuenta que necesitaba reconciliarme con la vida en muchos sentidos. Vaya cosa absurda, no?.

A mí siempre me ha gustado tener esperanza. Para destruir a nuestros molinos de viento nunca serán suficientes muchas piedras así que preferible aceptar lo que uno es y lo que realmente puede hacer pero no hay mejor regalo que tener esperanza en alcanzar metas y mejorar nuestro pequeño universo personal.

Hablando de política estoy harto desengañado, y hablando de música creo que mi trabajo hasta hoy no es malo pero puede ser mejor y los pocos o muchos que lo siguen merecen de mí algo mas que un "aceptable" porque eso sí es mediocridad y yo odio la mediocridad. Hay personas a las que les gusta mi música y así fuera una sola persona, sería esa persona por la que valdría el esfuerzo. En política solo alcanza uno algún nivel de sobreexposición (o sea, quemarse) y al final nadie queda a gusto.

A partir de hoy dejo definitivamente de meterme en grilla y si las cosas salen mal, lo lamento, yo no puedo hacer nada. Si salen bien, qué padre, me alegraré por los beneficiados. A partir de hoy de plano me pongo a trabajar en serio y me dejo de estupideces.

Este será un mundo mejor o peor dependiendo de la actitud de la gente, no de lo que yo escriba.

Es cuanto.

Messy Blues

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