Translate

miércoles, 15 de abril de 2026

La lengua no tiene hueso

Cuando hablamos por hablar

Hace algunos días me tomé un café con alguien de por allá. Buen amigo, y muy inteligente. Me comentó que había leído mi post sobre Ruthrauff y dijo que lo consideraba poco práctico, porque, de acuerdo a su apreciación, eso me enloda más a mí que al aludido.

Lo saqué de algunos errores. Mi idea no es demeritar a Rod, era limpiar mi nombre, que es diferente. Antes de que pudiera aceptar o rechazar mi argumento volteé a verlo bromeando:

"Claro, en Salvatexas jamás voy a limpiar mi nombre ni con cloro"

Nos carcajeamos por un rato sobre eso y de pronto me comentó sobre mi colega del inframundo. Él no lo conoce bien, ni siquiera lo ha tratado, pero dice que alguna vez lo vio cantar en el Jardín Principal. Su opinión fue un tanto tímida al principio, pensando que yo me molestaría y fue muy hábil mencionando la opinión de un tercero. Ese tercero había dicho lo siguiente:

"Es un pinche creído que, en vez de cantar, pega de gritos"

Rompí en risas. Moví la cabeza y le pregunté a mi vez:

"Bueno, ¿y a ti qué te parece?. Con sinceridad. Tú eres honesto"

Se puso más colorado que un tomate (o como dice mi vieja más rosso que un pomodoro) y finalmente aceptó que mi nunca bien ponderado colega del mundo de Baphometh (es un decir) cantaba bien, para su gusto.

Sonriendo le dije que, si bien es cierto que aquel amigo y yo no podríamos estar cinco minutos seguidos en el mismo lugar sin tener alguna diferencia, sinceramente me gusta su forma de cantar. De hecho la envidio.

Sorprendido me preguntó si hablaba en serio y le dije que sí. Para mi gusto, en Salvatexas, han habido artistas geniales que no por fuerza tienen que encajar en mi estándar. Mencioné a Miguel Ángel Camarena (El Sheik), a Antonio Vázquez (Coquino), a Zoyla Flor, a Mario y Javier Carreño, a mis colegas en CFB y, por supuesto, al colega demoniaco, y ninguno de ellos son personas fáciles. De hecho todos ellos y yo navegamos en el mismo mar de contradicciones.

El amigo arqueó la ceja y soltó una risita.

"A ver, pinche Tona. ¿Entonces, por qué tirarle calabaza al otro, al gabacho?"

Mi respuesta fue matona.

"Sinceramente, ¿te parece que Rod es buen músico, o Salvatexas lo ama solamente por ser gringo?"

No debatimos sobre el tema porque mi pregunta fue justa. El wero Rod toca excelentemente bien la armónica, sabe tocar la guitarra y canta entonado, mi crítica es acerca del sobrevalor que Salvatexas le concedió, por ser gringo, y a los valores locales suelen despreciarlos, o acomodarlos a su gusto.

Y esos son los peores.

Vicente Corona y Miguel Fuentes son personas inteligentes, nunca he cuestionado eso. Este último siempre tuvo ideas ingeniosas cuando lo traté, Vicente siempre mantuvo la atención de todos por su ingenioso humor y perspectiva positiva. El problema fue que comenzaron a bailar al son que la élite del pueblo les tocó, diciéndoles cuáles eran SUS reglas. En resumen: los vistieron a su modo.

Gran diferencia. Ni Miguel Ángel Camarena, ni el colega del inframundo, ni yo bailamos jamás al son de nadie y las cosas siempre han sido a nuestro modo. O lo aceptas o lo rechazas pero no nos amoldaremos a tu gusto.

Luis Elizondo es un caso perdido. Con su mediocre manera de tocar blues, se la pasó de lambiscón con sus cuates para crear un nicho de seguidores que en su puta vida habían escuchado blues.

Mi amigo no daba crédito. Jamás se habría imaginado que, aún de manera sesgada, yo hablara a favor del colega del inframundo y de Toño Vázquez quienes, dicho por él, me tiran más mierda que a un escusado.

"Dime algo nuevo. Algunos de la vieja guardia no han aceptado nunca nuevos valores, a menos que les beses el ... las patas. Al otro wey sí lo entiendo en parte, porque estuvo justo en medio del fuego cruzado, cuando el idiota de (Omar) Jacobo comenzó a tirarme mierda"

Hablar es fácil. Decir que otros son mediocres o pendejos es un recurso fácil pero yo no soy así. No actualmente.

A mí me gustó mucho Iron Maiden desde que aún tenían a Paul DiAnno como vocalista y grupos como Deep Purple, Judas Priest, Black Sabbath y Led Zeppelin me parecían impresionantes (y me lo siguen pareciendo, pero hablo de aquellos tiempos). Cuando escuchaba a Camarena o a Toño, yo pensaba:

"¡Carajo, qué buenos son estos weyes!"

También opiné en su momento que mis propios principales opositores lo eran.

Y si somos bien honestos, hasta el día de hoy no hay en Salvatexas alguien que cante al nivel que lo hace mi colega del inframundo. Y búsquenle por donde quieran, NO hay nadie que pueda hacerlo.

Y si lo hay, vino después. Aquel menso fue el primero. Gústele a quien le guste.

Mi amigo estaba sorprendido. No esperaba tal sinceridad de mi parte y, de hecho, pensó que yo iba a abogar por mí mismo y me lo mencionó. Mi respuesta fue más integral.

"Yo sé lo que hago y lo que puedo hacer. Probablemente no les guste a todos. Probablemente hay a quien sí les gusta, pero no me arrepiento. El punto es que no me estoy desviviendo por demostrar nada. Y los que me critican a mí y los mencionados, sí intentan demostrar saber algo que ignoran completamente"

Saqué el dispositivo que utilizo para escuchar música (los celulares son incómodos por algunas razones que luego comentaré) y, para su sorpresa, le mostré algunas canciones de ese colega del inframundo que compré vía internet hace algunos años. Riendo, me dijo:

"¡No mames, pinche Tona! ¡Si me lo hubieran dicho, me abría reído!"

Quise hacerle notar que, de hecho, se estaba riendo pero disfruté mucho el momento.

"Por supuesto también tengo mis propias canciones aquí. Me gustan y estoy orgulloso. Es música. Me alegro de conocer a ese wey porque tiene un poco de lo que yo también soy. Si a ese wey no le parece que yo sea lo suficientemente bueno para caerle bien, es su puto problema. La vida sigue y a mí me gusta escuchar lo que él canta. Su vida me da igual"

La diferencia, como le dije a él, es que yo no busco aprobación. Pero eso es lo de menos. Lo terrible es que Salvatexas siga dando vueltas y vueltas en una pinche idiosincrasia estúpida en la que creen que son españoles y que todos deben comportarse de acuerdo a sus estándares de película gringa.

Por eso respeto a los darketos, al menos defienden su individualidad (aunque algunos están medio estúpidos y la defienden con insultos, pero son los menos)

Abrir el hocico para juzgar, lo hace cualquiera. Aceptar las virtudes, a pesar de las diferencias, describe la categoría de personas que somos. Y no escribo esto para quedar bien con nadie, pero sigo pensando que una ciudad, otrora magnífica, ahora se revuelva entre políticos pendejos y cultura musical limitada. Y lo peor, que su mejor recurso sea juzgar a los que no piensan como el colectivo, sin tener siquiera una ortografía aceptable.

Es cuanto.

Messy Blues

No hay comentarios.: