Cuando la lengua de alguien es más ágil que su cerebro
Hace veinte años yo hice este y otro blog de tinte cívico a manera de protesta por el Fraude Electoral que Acción Nacional perpetró en Julio de 2006, por veinte años fui considerado en Salvatexas Tortilla Gulch como un Chairo envidioso, mediocre, traumado, pentatónico... no, esperen, eso es envidia por cómo toco la guitarra, perdón. ¡Ah, sí!... les decía. En ese entonces me convertí en dos cosas al mismo tiempo: el enemigo número uno de la clase política encabezada por el PAN y los lameculos del PRI y, paralelamente, en un pretexto para los resentidos que no obtuvieron hueso y me utilizaron como vocero, imprimiendo (y modificando) mis publicaciones.
Cierto, el 80% de salvaterrestres de la clase alta me odiaba y el 20% restante trataba de ignorarme y el resto se dividía entre quienes se sumaban tímidamente a mi movimiento y una minoría que sí me respaldo. El problema es que NADIE, en serio NADIE, hizo lo posible porque la cosa llegara a las consecuencias legales pertinentes.
En Julio de 2006 yo lo dije aquí: El PAN cometió fraude, y lo hizo a nivel NACIONAL. Nadie me hizo caso (bueno sí, algunos pocos), yo advertí de la clara imposición y me tacharon de lo peor. El pobre idiota que promovía AyWey (aka Amway) en Salvatexas, hijo de la maestra de gimnasia, soltó la típica pendejada de ¡Vete a vivir a Venezuela! y no faltaron otros a los que les hicieron falta calificativos para demeritarme. Bueno, decir la verdad siempre ha sido complicado.
En esos días pasó de todo y quedé como el único opositor de los políticos de Salvatexas. Cierto, yo solo contra todos esos idiotas... lo cual me concede ese orgullo. Yo sigo aquí en mi trinchera mientras todos ellos han tenido que ir y venir entre puestos y presupuesto de gobierno porque de otra manera están perdidos (¿no es así, mis queridos Rodrigo Carrasco y allegados?). Justificando y encubriendo el juego, y para distraer atenciones, fueron y se trajeron la pamplonada de San Miguel de Allende y la convirtieron en Marquesada. Algo así como una masturbación mental que convirtieron en tradición. Tradición que solamente se compraron ellos mismos y los incautos que la aman.
Veinte años... ¡Wow, ya envejecí!.. pasaron dos décadas de monólogos bipolares en los que a veces les tiraba más mierda que a un escusado y otras veces era más recatado, pero al fin y al cabo chingando quedito. Veinte años en los que señalé todos los juegos sucios de la política neoliberal; aquí tocante a lo local, en el otro blog a nivel geopolítico. Veinte años en los que me mantuve firme respecto a la integridad de estar basado en una ideología que los convenencieros llaman mediocridad pero yo llamo integridad, y en eso les llevo bastante ventaja.
En 2006 el PAN compró al candidato de izquierda Gilberto Montalvo con una plaza de magisterio y, como yo aparecí, intentaron callarme y luego comprarme, me convertí en el prietito en el arroz (prieto siempre he sido 😂) y terminé exiliándome porque, de quedarme, iba a terminar siendo parte del telón de fondo. Veinte años, caray, en los que, mal que bien, aquí siempre expuse ese engaño en el que los poderosos manipulan a los tontos que se dejan. Me hice de muchos enemigos pero también de muchos simpatizantes, pero finalmente, y gracias al narcisismo de esos mismos que hicieron el fraude, la verdad sale a la luz.
Fox y su hocico suelto
En La Grilla sin Partido publiqué un artículo en el que señalo que el idiota de Vicente Fox confesó el fraude contra el que muchos izquierdistas del país y yo peleamos por dos décadas. Gracias a su odio visceral hacia AMLO y la Presidenta Claudia Sheinbaum, su ego pudo más y simplemente soltó que él había impuesto a Felipe Calderón porque de ninguna manera iba a permitir que López Obrador fuera Presidente. Si por su voluntad lo hizo público, creo que esta lucha de veinte años acaba de ser justificada.
En esos días aciagos de 2006 yo era, en palabras de mis odiadores, un pobre diablo fracasado que le tenía envidia a todo el mundo, que era un mediocre, que nadie me tragaba y estupideces por el estilo. Muchos asumieron que preferí huir por vergüenza y que ellos tenían razón. Los corrijo; si me largué fue porque fui traicionado por varios, y dos muy en especial: Miguel Zárate y Alejandro Rico El primero por razones que ya di en dos posteos previos y el segundo porque me hizo montarle infraestructura para edición de fotos y videos preparándole, sin saberlo, terreno a una tal Anita y, una vez logrado el proyecto, eventualmente Rico planeaba echarme. Por si no lo sabían.
¿Hablamos de integridad de nuevo, o lo dejamos así?
Así es, veinte años más tarde el retardado mental de Vicente Fox soltó la sopa, y eso acaba de poner en una perspectiva muy complicada a todos esos que participaron en el fraude y en la mecánica que lo hicieron posible. Empinó Fox tanto a Calderón como a todo el séquito que lo apoyó en su momento, pero especialmente dejó al descubierto la calidad moral de dos partidos políticos: el PAN y el PRI. Igual de despreciables.
Veinte años y tres meses después, así es, queda claro que YO siempre tuve razón.
Es cuanto
Messy Blues
No hay comentarios.:
Publicar un comentario