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Si me conoces no alardees, yo se quién soy

Frase del día:

viernes, 1 de junio de 2007

Los falsos profetas

Creer en que hubo fraude no basta para protestar, hay que reconocer que hasta el lado que protesta tiene sus malos elementos

Estuve de visita en Salvatierra, Gto. hace unos días por razones familiares y en sí la ciudad que me merece mucho respeto, resulta ser un rincón muy colonial, por decirlo así, que evidencía el abandono del "gobierno" estatal y la indiferencia del municipal. Baches, basura, estiercol de can, policías impreparados, un mercado desorganizado (que pone en jaque la circulación de tres de sus mas importantes calles, Benito Juárez, Guerrero e Hidalgo) y amén de una serie de infortunios urbanos que dejan al aire otra serie de dudas respecto a ¿quién realmente tiene la culpa?.

Uno de los argumentos de los apasionados activistas de la derecha es "Qué fácil es culpar a los demás", y aunque no me guste decirlo, en casos como el de Salvatierra tienen mucha razón. La gente necesitada es peculiarmente temerosa y al mismo tiempo depende de cierto paternalismo, caso claro es el bacheo de una calle en la Col Álvaro Obregón en la que el delegado es presionado porque la gente quiere que el municipio cubra el costo total. Eso no siempre se puede (de hecho no debería ser así). Claro, esto contrasta con los excesivos gastos, que me constan, de funcionarios en un bar llamado "El Patio", privilegiado por el alcalde, y cuyos cargos son hechos directamente al municipio y, créanme, no fueron ni diez ni veinte mil pesos, fue bastante más en el rato que yo estuve pegado a la barra.

Pero la parte que mas me decepcionó fue el AMLOismo local porque cándida e ingenuamente depositó su confianza en líderes de periódico que solo lograron confundir mas al movimiento y a la gente y obtuvieron beneficios personales (el ex candidato perredista Gilberto Montalvo se vendió por una plaza de director en una secundaria, como ejemplo) pero, lo peor, confiaron en una clase social en la que no debieron confiar y que pulula mas en los círculos de poder del PAN que en los de la oposición, los neo-ricos o poderosos por casualidad.

Uno de los "empresarios" que se supone mas apoyaron la campaña de la Coalición por el Bien de Todos, y muy cercano al Messy Blues desgraciadamente, resulta ser una de las mas divertidas y falsas pantallas al atizbar su trabajo actual y su "Nivel de Vida" que muy simuladamente sigue promoviendo lo que tanto dice atacar porque "Es negocio" mientras por el lado de la RCP se dice 100% amloista. Si bien este señor no es propiamente un Neo-rico, sí lo es la gente que le rodea afectivamente ya que el caballero dejó un matrimonio previo y contrajo segundas nupcias y en un pueblo de 7,000 habitantes con profundas raíces católicas, eso es un pecado imperdonable. El problema es que lejos de aprender de la experiencia, se emparentó con gente peor de la que él huía y dice atacar, los escaladores sociales.

Es triste pasar de ser un Rey Midas que todo lo convertía en dinero a ser un Don Quijote peleando contra sus imaginarios molinos de viento con Dulcinéas que arropan esperanzas de destacar ante la sociedad y de ese modo hacer que su Quijote siga soñando con implícitas ilusiones escapistas de la realidad utilizando socialmente un movimiento, la RCP, para eventualmente granjearse un favor político con el pueblo y al mismo tiempo castigar a la clase alta que lo abandonó cuando estuvo caído. O sea que su liderato en la resistencia se debía mas a una venganza que a una convicción y la gente le creyó el cuento. Su activismo fue solamente para no perder mas amigos por culpa de su Dulcinea.

Por razones como la expuesta es que un movimiento social como la resistencia pueden perder crédito así como por malos o mediocres exponentes (insisto en señalar ejemplos como Víctor Hernández, el del sendero del peje). Movimientos que requieren mejor atención y militancia y que en manos de líderes como los que menciono se convierten en meros pretextos para mantener notoriedad pública y hasta política. Juego sucio al fin y al cabo.

Recorrí Salvatierra como un simple turista nacional y nadie me tomó en cuenta ni para bien ni para mal. No hay lugares qué visitar ni restaurantes en donde valga la pena pagar con tarjeta nominal (de débito pues) ni propiamente dicho algo que merezca ser retratado, de no ser las chamacas que adoran la música de banda vestidas como prospectos en turno de los mojados que prometen venir en diciembre a gastarse sus dólares ganados en subempleos de humillante rutina en los estados de la unión americana en los que no es tan dificil trabajar como brasero mientras México se queda sin mano de obra y sin emprendedores que inicien alguna empresa.

La ciudad no está del todo mal, tiene lo suyo, pero no cuenta con algo muy importante y es la fe de la propia gente de Salvatierra y tal apatía es el ingrediente secreto del yunquismo para hacerse del poder en un país como el nuestro. Por líderes de un lado y de otro que solo piensan en beneficio propio y por pueblos indiferentes a su política es que los sistemas totalitarios van tomando municipio por municipio la integridad de su gente, obligándola por un lado a abandonar el terruño y sometiendo por el otro lado a los perezosos dependientes del paternalismo gubernamental.

Interesante resulta el artículo del Sr Polo Carranza respecto a los abusos del erario por parte de los funcionarios al ver que Salvatierra, Gto., comparada a épocas como en los 80's, es lo que Messy Blues proféticamente señala en su post llamado "La Comala del Futuro". Es Salvatierra un vivo ejemplo de la típica ciudad víctima de su propia gente, unos por indiferencia y otros por ambición.

Que se quede en reflexión

El Ernie

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